La respuesta del Reino Unido
La crisis financiera global ha exigido medidas sin precedentes de los gobiernos, de los bancos centrales y de las autoridades reguladoras por todo el mundo. Los gobiernos han intervenido donde los mercados han fracasado.
El plan de recuperación del Reino Unido tiene cuatro pilares:
- Proteger a las personas y sus ahorros evitando el colapso del sistema bancario.
- Ayudar realmente a las familias y empresas ahora para sustentar la economía.
- Apoyar el crédito bancario a las familias y empresas.
- Invertir para la recuperación y preparar al país para las nuevas oportunidades y retos de la globalización.
Proteger a las personas y a sus ahorros evitando el colapso del sistema bancario:
- Proporcionando liquidez temporal: Países de todo el mundo han proporcionado liquidez a sus sectores bancarios respectivos. El Banco de Inglaterra ha dispuesto 185.000 millones de libras esterlinas para permitir a los bancos permutar activos financieros ilíquidos por bonos del Tesoro sumamente líquidos. Se dispone de hasta 250.000 millones de libras esterlinas para garantizar el crédito a los bancos para que refinancien los recursos de los mercados monetarios mayoristas.
- Protegiendo a los ahorradores apoyando a los bancos individuales: Cuando se perdió la confianza en Northern Rock, el Gobierno del Reino Unido intervino para garantizar los depósitos y ponerlos provisionalmente en manos del estado. Se ha aumentado ahora el nivel de protección de los ahorradores. Otros países han intervenido también para el rescate o la reestructuración de bancos individuales.
- Recapitalizando a los bancos a cambio de acciones: El Gobierno del Reino Unido dispuso 37.000 millones de libras esterlinas de capital nuevo para los bancos a cambio de una participación en su patrimonio. Esto redujo su riesgo de insolvencia y ayudó a restaurar la confianza en el sistema financiero. Globalmente, se han anunciado casi 500.000 millones de libras esterlinas para la recapitalización.
Ayudar realmente a las familias y empresas ahora para apoyar la economía
- Estimulando la demanda mediante tipos de interés más bajos: Las autoridades monetarias de todo el mundo han recortado los tipos de interés drásticamente para fomentar la demanda. La bajada de inflación apoyará el nivel de vida de los que trabajan o tengan renta fija. El marco de la política monetaria ha permitido al Banco de Inglaterra reducir el tipo interés de referencia a un mínimo sin precedentes del 1,0%. La Reserva Federal de Estados Unidos ha recortado los tipos de interés más de cinco puntos porcentuales hasta alcanzar efectivamente cero.
- Proporcionando estímulo fiscal: El Gobierno del Reino Unido ha proporcionado un estímulo de 20.000 millones de libras esterlinas para ayudar a mitigar el impacto de la contracción económica. Las medidas incluyen un recorte en el IVA y un aumento en las ayudas a pensionistas y niños. Está dirigido a personas específicas, es oportuno y es temporal, por lo tanto, no perjudicará la sostenibilidad a medio plazo. La mayoría de los países del G20 han anunciado paquetes de estímulo, más recientemente con el estímulo de 787.000 millones de dólares estadounidenses, con inyecciones estimadas en más de 2.000 billones de dólares en la economía mundial.
- Proporcionando apoyo directo a los hogares y empresas: El Reino Unido también está implantando una serie de medidas estratégicas para proporcionar ayuda real a aquellos que estén sintiendo el impacto de la crisis financiera. Esto incluye ayudas a propietarios de viviendas y a aquellos que se enfrenten a la regulación de empleo, y manteniendo el acceso de las empresas a la financiación y proporcionando apoyo directo a la industria del automóvil. Otros países están implantando paquetes similares, incluido el apoyo al sector del automóvil en los Estados Unidos, Canadá y unos cuantos países europeos, el apoyo al desempleo en Japón, los aumentos en la seguridad social en Méjico y los paquetes crediticios para la industria brasileña.
Apoyar el crédito bancario a las familias y empresas:
- Reduciendo la incertidumbre mediante la protección de activos: Los Gobiernos están considerando el mejor modo de reducir la continua incertidumbre en cuanto al valor de las inversiones pasadas de los bancos, proporcionándoles así mayor confianza para dar créditos en el futuro a empresas, propietarios de viviendas y consumidores solventes. Un aspecto de la respuesta del Gobierno del Reino Unido es proteger a los bancos ante las pérdidas cobrándoles una prima. Otros países han estado ocupándose de los activos deteriorados de bancos individuales, y están proponiendo opciones similares de seguro de capital y activos y las denominadas propuestas de “banco bueno – banco malo”.
- Proporcionando apoyo al crédito a la empresa: El Banco de Inglaterra ha sido autorizado a comprar hasta 50.000 millones de libras esterlinas de activos del sector privado de gran calidad. Esto ayudará a aumentar la disponibilidad del crédito corporativo y a mejorar la liquidez dentro del mercado. Hemos apoyado con 21.000 millones de libras esterlinas de créditos a las PYMES.
Invertir para la recuperación y preparar al país para aprovechar las oportunidades de la globalización:
El Gobierno del Reino Unido también está poniendo los cimientos para una recuperación equilibrada, que incluyen aprovechar los mercados de exportación tanto en expansión como nuevos. La economía no puede “volver a las andadas”. Los Gobiernos quieren crear una recuperación resistente que ofrezca un crecimiento estable, sostenible y con bajo carbono. Como consecuencia de estas decisiones, la economía del Reino Unido emergerá más fuerte y más competitiva, con los siguientes resultados:- Un sector financiero más fuerte, más responsable y más resistente con un gobierno más eficaz. La regulación más exigente, más inteligente abordará las debilidades identificadas a lo largo de los dos últimos años, pero sin socavar el papel del sector en el apoyo a la inversión.
- Un nuevo impulso para cimentar el lugar de Gran Bretaña en el corazón del sistema de comercio global. Esto se basará en el fuerte aumento en la competitividad observada a lo largo del último año, la cartera internacional de personas con talento muy preparadas y el trabajo de "UK Trade & Investment" para fortalecer nuestro rendimiento en exportación en los mercados emergentes y nuestra apertura a la entrada de capital extranjero para inversión.
- Un compromiso para garantizar que la fuerza laboral del Reino Unido tenga las habilidades que necesitará para aprovechar las oportunidades de un mundo cada vez más globalizado, mediante un sistema educativo de alta calidad y la provisión de aprendizaje continuo.
- Un nuevo enfoque, respaldado por la inversión en habilidades, investigación e infraestructura nacional, sobre sectores vitales del futuro basados en los conocimientos, como las industrias de bajo carbono, digitales, biociencias y creativas, y la enseñanza. Esto se basará en las empresas de categoría mundial que ya tenemos en sectores claves como la fabricación avanzada, defensa y seguridad, farmacéuticas, seguros y energía.
- Un compromiso continuado a la estabilidad macroeconómica a medio plazo basado en inflación baja y unas finanzas públicas sostenibles.
- Inversión en infraestructuras de bajo carbono, que no solamente abordará el cambio climático sino que creará también incentivos para las empresas que inviertan y nuevas oportunidades para apoyar la transición a una economía de bajo carbono. El Reino Unido y otros países están abogando por una recuperación de bajo carbono que incluya: inversiones importantes en energía y eficiencia; el paso a energías renovables; investigación y desarrollo, incluyendo la comercialización de automóviles de bajo carbono; y las fuerzas laborales debidamente formadas que estos sectores necesitan.